Hace un tiempo, cuando mi mujer estaba embarazada, alguien (otro papá) me dijo: "Prepárate, porque a partir de ahora, no podrás soportar ver a un niño sufrir. En una película, en el telediario o por la calle, cuando veas sufrir a un niño, se te pondrá el cuerpo del revés".
Durante esos nueve meses te vuelves una esponja e intentas absorber toda la información posible: consejos bienintencionados y libros de consulta son la mayoría, pero también alguna perla de sabiduría inclasificable como esta.
Ciertamente, hasta ahora sólo me ha pasado dos veces, pero es cierto que te afectan ciertas cosas mucho más. Hace unos meses se me saltaban las lágrimas al escuchar en el telediario que un hombre (?) había prendido fuego a sus hijos. Si no recuerdo mal, al menos uno tenía un par de años. Intentaba imaginar qué puede llevar a alguien a hacer algo así y... bueno, no hay mucho más qué decir, no?
Ayer me pasó de nuevo. Estaba viendo las noticias y me daban ganas de llorar. Ya sé, últimamente ver las noticias, económicas principalmente, es un ejercicio de masoquismo que hace llorar a cualquiera. Pero ayer fue diferente.
¿Cuántas veces hemos visto negritos que pasan hambre en las noticias? Yo creo que toda mi vida. Y a fuerza de repetirlo, la imagen pierde fuerza, al punto que ya ni la miras, o la miras indiferente y no te afecta. Ayer vi la noticia y no pude evitar echarme a llorar. Literalmente.
Millones de niños que no tienen nada para comer. Madres desesperadas, que harían lo que fuera para poder dar algo a sus pequeños y que sólo tienen una cosa: impotencia. Y lo jodido es que la impotencia no se come. Pero lo peor es pensar en por qué sucede esto. Escuché que el precio del maíz (o era el trigo?) había subido un 170% el último año. Y ya tenemos aquí a nuestros amigos los especuladores. No tienen bastante con hacer dinero con nuestras hipotecas, nuestras empresas, nuestros puestos de trabajo... también especulan con la comida. ¡Con la comida, por dios!
¿Pero en qué mundo vivimos? ¿Cómo se permite que alguien juegue con la comida de millones de personas como si estuviera jugando al Monopoly? Si se permite que 1.000 millones de personas se MUERAN de hambre para que un jubilado americano o europeo reciba una rentabilidad un 3% más alta en su fondo de pensiones, ya podemos sentarnos a esperar que los políticos se decidan a cambiar algo (apretar al banco y no al ciudadano, fiscalidad de sicavs, etc).
Me produce inquietud pensar en qué lo voy a explicar a mi hijo cuando me pregunte sobre esto. Pero lo que me destroza es pensar que un día mi hijo me pueda echar en cara "¿pero a qué mundo me has traído, papá?"
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